Esta Navidad nos hemos propuesto ayudar a que 200 niños vuelvan a casa.

En Cochabamba, Bolivia, se calcula que hay cerca de 1.800 niños viviendo en la calle.

Naturhouse apoya el trabajo que hace Nuevos Caminos desde Casa San José por los derechos de los niños de la calle a vivir en familia.

Los niños huyen de sus hogares empujados por situaciones insostenibles de violencia, abandono, abusos… Trabajamos para evitar que hagan de la calle su modo de vida y que vuelvan a casa lo antes posible.

La Casa San José transforma la vida de estos niños, como lo hizo con la de Gabriel, quien  ya vivía en la calle con tan solo 10 años. Hoy es un joven estudiante de arquitectura que volvió a visitarnos hace poco. Su visita fue muy emocionante para todos en la casa. Compartió su historia de esperanza con los niños y nos dejó esta preciosa carta.

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Los niños de la calle

Es un problema difícil de imaginar en España. Los niños dejan sus casas atraídos por las falsas promesas de una vida fácil y libertad, y lo que encuentran es un mundo donde acaban siendo víctimas de maltrato físico y de abusos sexuales y psicológicos. Malviven en las calles robando, mendigando e inhalando clefa (pegamento) para olvidar.

El trabajo desde Casa San José con los niños que están en la calle es vital. Identificar a los recién llegados para tratar de que vuelvan a casa, ayuda a minimizar el trauma: nuestras estadísticas demuestran que mientras más corta sea su estancia en la calle, mayor es la posibilidad de éxito de su reintegración familiar.

Conoce este trabajo a través de la webserie Bolivia desde los cimientos

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Trabajamos para que haya más historias de esperanza como la de Gabriel

… y en 10 años podemos contar casi 2.000.

La casa funciona como un hogar de acogida al que los niños pueden acudir buscando comida, ropa limpia, una cama y cariño. Nos aseguramos de que reciban la nutrición, atención médica y psicológica que necesitan.

Defendemos el derecho de los niños a vivir en un entorno familiar de cariño y respeto. Apostamos por que vuelvan a vivir en familia y trabajamos junto a los parientes de los niños para buscar soluciones conjuntas y proporcionar al menor un entorno que le proteja y le aporte la seguridad física y psicológica que le permita crecer y desarrollarse.

Contamos contigo para conseguir que 200 niños vuelvan a casa en 2018.